Una comunidad de cien constelaciones
prenden la esfera que vibra
mientras guardo el silencio en tu pañuelo
Una constelación blanca y afilada
me marca un rumbo austral,
casi puedes oír las olas
Cien estrellas inciertas
discuten tu destino por las noches
mientras me duermo
El universo entero se contrae y se expande
siguiendo tus latidos,
casi puedo notarlo
Los reflejos nocturnos se mecen en un charco
que parece el cielo
de paso
Tus ojos negros brillan
como si fueran de agua y nado
en lo profundo
Les ofrezco tu corazón y el mío
a las luciérnagas
que prenden el campo
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