28 octubre 2024


En las fachadas

los vanos boquiabiertos

no pestañean


SIN MAPA

Quiero traerte bruma de arbolado

y lavar con vapor tu piel despierta

peinarte con los dedos embebidos

en el centro latente de la turba

Y mientras te desnudo de hojarasca

desabrocharte el pecho y asomarme

para aspirar aroma a musgo fresco

descansando mi frente en tus arenas


Recorreré el desierto asoleado

poblándolo de huellas indelebles

al descender tu Atlas solitaria

en busca de calor o un nuevo cielo

Y cruzaré tu valle en plena noche

empujando la tierra con las manos

Navegaré en el curso de tu río

Fluiré como un alga en la corriente


22 octubre 2024

SONETO DEL CALCETÍN VIUDO

 Han sido siempre dos y ahora es uno,

desafiando las reglas de armonía

que me dan calma y rigen la manía

de guardar par lo par, que no desuno


lo que ya ha unido Dios, y es oportuno

saber sobrevivir a la entropía

cuando yo llevo un pie que se me enfría

al duro amanecer del desayuno.


Al recordar tu forma de sudario 

siento que tengo solo media vida,

y medio cuerpo opina lo contrario.


Te imagino al rehuir la despedida

desairando al que fuera tu adversario,

que ni exime en el cesto, ni te olvida.


SONETO PROFANO 1 o quítame allá ese gospel

Es imposible obviar tanta basura

desde que no te encuentro entre mis cosas;

te intuyo por la sombra en las baldosas

que proyecta tu luz por la abertura.

 

En tu famoso plan, una fisura

que graba de inquietud viva las losas:

creer en ti termina en peligrosas

expresiones morales de la usura.


Viertes mi esencia a gotas en tu alberca,

licuada a plazos desde el parvulario

aunque sea mi alma triste y terca.


Programo las alarmas casi a diario,

tan segura de no tenerte cerca

que no invento siquiera un escenario.


20 octubre 2024

SOLEDADES CÓSMICAS

Sentada al atardecer frente a un lago, me convierto en el centro gravitatorio donde orbitan los planetas. Me bastaría con alargar el brazo para tocarles la frente con un dedo. Robinson conforme con su suerte, he decidido quedarme donde el ruido no altere la composición del aire. 

Cada libro es una ventana al universo para ver cómo se sustentan las nebulosas de palabras en el espacio, como polvo radiactivo. Soy el astronauta que, unido a la nave por un cable umbilical, contempla la Tierra desde el vacío mientras piensa en los que esperan muertos el rescate, abandonados para siempre en un planeta hostil.

18 octubre 2024


Al hielo de hojas

la pisada dibuja

un desliz de ámbar


LA MECÁNICA DEL TIEMPO

Las arenas del mundo se reúnen

en un reloj grávido de tiempo,

incapaz de darse la vuelta.

La duna se desliza, va enterrando

hachas de guerra, naipes,

la urgencia que ha olvidado 

qué más puede pedirme.

El fuego del ocaso, abrasador 

del miedo que destila cada aurora,

me cuenta en pergaminos rígidos 

la historia de aquel viejo perro que se enrosca

al sol de los minutos repetidos.

13 octubre 2024

LA INVIABILIDAD DEL 1

Pasan veloces postes en cuadrilla

enmarcados y vistos de un plumazo

Acaricio en el tren en ventanilla

la sombra del cristal sobre mi brazo


Rompen la ruta ritmos de raíles

inermes de vagón muerto de olvidos

Mi reflejo se puebla de perfiles

de un viajero de labios contenidos


Donde las manos hablan de su oficio

un signo diagonal en las quebradas

me avisa de aparatos sin servicio

y de razones mal acrisoladas .


Filos que muerden piedras blanquecinas

crocante del adiós en dos siluetas.

Van sumando los metros las encinas

Va cayendo la sal por las cunetas


Y doblando paciente las colinas

se me saturan de ecos las maletas



10 octubre 2024

EN ESTOS DÍAS DE LLUVIA

me sorprendo asomada a los charcos,

buscando a mi yo de hoy

entre salpicaduras desiguales.


Mi reflejo es un directo a la mandíbula,

un guijarro que se hunde callado en el limo,

bajo impactos que acribillan las chaquetas.


En un cristal que guarda los colores

como un ave maternal,

me veo llegar, pasar e irme,

desconocida de mirarme por dentro,

peinada de ráfagas.


Hay verde roto por el suelo,

partido a golpes de tos de un cielo ronco,

y paraguas que sortear,

y goterones fríos,

y un silencio que me lleva de la mano.

03 octubre 2024

POR LA RONDA DEL AGUA

Hay un pez de plata uncido a un carro viejo

tiene dos gemas de ámbar en los ojos

manos para nadar bajo mis párpados

dedos para soltarme lascas de óxido.


Hay un pez de tela azul que se descose

lleva en su vientre anzuelo de tres puntas

y bajo las escamas, un sigilo

que me estampa en la piel su nombre y fecha.


Hay un róbalo que carga con rastrojos

que lento, picotea donde duele

y nada por los ríos de mis venas

hasta que desemboca en un cuaderno.


Son seres que tamizan el asombro

de verse relegados en peceras,

pobladas de desidia y de algas grises,

pensando si saltar al suelo seco.

Casa de dos puertas

  Mi casa tiene los vanos opuestos, ventanas imposibles a la calle por donde cruza el aire Cuatro puntos cardinales bien abiertos ...