29 septiembre 2024

SOMBRA NUMERADA: 1


Ya es tiempo de arrancar de cuajo las hierbas 

que enraízan en mis huesos,

de llenar de letras mi torrente sanguíneo

para nutrir de otra savia mi cerebro

y vomitar palabras ácidas

que vacíen mi corazón de contenido.


Ha llegado la hora de abandonar

los cuarteles de invierno

donde se pudren los caballos

en su sepultura de hojas 

y solo hilos de sangre seca 

trepan por los muros.

26 septiembre 2024

ESTE SOL QUE NOS QUIERE A TODOS MUERTOS

Sobre mi flor palmar, virgen de agosto,

mil lágrimas de cera derretida

Miras de lado, santo cuerpo inerte,

guardando bajo el manto una pistola


Flores muertas que cargan peso muerto

del balance de líquido en mis venas

Mi humor cerrado cierra en equilibrio

y una válvula se abre a la corriente


Maceración de carne saturada

al matiz de la hora y su misterio

se despega mi piel como una suela

se disuelven mis huesos sin quejarse


Caliente borbollón en el silencio

que encuentra indiferencia de paredes

al vapor del aliento inamovible

que se apoya en mi hombro y se confiesa





MIS MEJORES DESEOS


Que tengas un año de luz tibia y lluvia mansa,

que la primavera elija anidar en tus huesos;

que camines descalzo sobre tu deseo 

y que caigas siempre sobre el aire que te lleva.



Que sueñes algo nuevo que te dicte

los renglones que describen tu materia,

que haya un silencio hábil que te enrede 

y que el ruido te salve de ti mismo.



Te deseo el tacto de la piel ajena,

el crujir de las sábanas de agosto,

y que el perfume carnal de tu apetito

se resuelva del todo contrario a lo imposible.


24 septiembre 2024

LA EDAD Y EL MAR

Ayer fui bajamar

Forcé los remolinos en la orilla

Con palma diminuta pesé arena

y atrapé en la red de algas los cangrejos

Fui resaca que deja más que lleva



Crecí marea viva

Un cardumen de peces de colores

espejo de la escama

un mar de fondo sol contramarea

Caí en nasas ocultas en la roca



Soy pleamar de luna

Atando el cuero recio en flor de nudo

labro surcos que cortan las corrientes

Con la quilla divido el arrecife

Voy salivando espuma sobre cimas



Seré marea muerta

En oleaje quieto de petróleo

madrugaré viscosa entre alquitranes

varada sobre dársenas livianas

Sobre espinas de peces calcinados


22 septiembre 2024

A UN LUGAR COMÚN

Eres, Amor,

un asaltante tras la esquina.


Eres la intención perversa de un anuncio,

las llaves en el bolso que no encuentro,

una voz grave instalada en mi sistema

y un temblor de tierra interrumpido.


Eres, Amor,

la ansiedad de los aeropuertos,

el helecho en los estratos de mi historia,

el vigor de las raíces que levantan las aceras,

un semáforo indiscutiblemente en verde,

la voluntad a horcajadas en un banco

y el regusto a tabaco en las encías.



ORACIÓN

Camino entre cordilleras

sin importarme nada la opinión de las plantas.



Mi frente es el vértice que divide el viento.



Escucho la música que salta desde las azoteas,

donde las cuerdas se tañen con el aire.



Trenzo mis pensamientos con un hilo de estaño.



Mi sombra se desdobla transparente

para contar por mí las baldosas impares.



Juego con las líneas de la acera entre los dedos.



Mis ojos de árbol sospechan del horizonte,

no creen en la lluvia que cae de madrugada.


17 septiembre 2024

GAFAS

Por el hueco de un andén, 

hoy he perdido las gafas de verte.

Tu imagen bordada en un espejo

se cuela entre el asombro de mis párpados

mientras te peinas de perfil.

A golpes telegráficos,

tecleas breves líneas con sus puntos,

con gramática llana de revista,

para lanzar un titular a mi pantalla.

Tu sombra se adelanta al diálogo abierto

y escapa en voz baja,

esquivando el gesto que grita escondido.

Doblas la esquina amarillenta

de una página en el libro de familia,

inmune a la maldición de la sal,

y te vas, fotograma a fotograma,

disolviéndote a cada vuelta de cucharilla.


 

GIRONDINA

Es pura expresión geométrica

un zigzag pragmático y absorto

de rueda que levanta polvareda

Un impulso insulso y pasicorto

Avalancha pérfida, nostálgica, irredenta

de piñón superpuesto

y engranaje

puntual

textual

Una cadena que frena suena

un chirrido ausente de oleico fluido

un vendaval de hojas hojas que se pierden muerden

ocultan

sepultan

en remolino esotérico y cilíndrico,

la espiral amorfa que compra su forma

sola expresión linfática de nódulo alborotado

para cerrar el círculo cerrado

rueda

queda

veda

Inconsistente mente diferente

miente cuando consciente especula y postula

el estropicio

abriéndose un resquicio que da paso al fondo,

descrito en cero trazos como un ojo,

antojo de mujer con curvas

que gira gira al eje y los pedazos.

16 septiembre 2024

ESPÉRAME SIN FALTA

que llegaré envuelta en diminutos cristales

y con los pies quemados por la arena de Sonora

Voy sin más sombra ni más agua que la mía,

obviando el cascabel traslúcido de la serpiente


En este viaje decisivo,

he aprendido que con mi cuerpo

no puedo parar todas las balas

Algunas pasan silbándome al oído

la canción rocosa del alacrán

y de su deseo acorazado


Con dos piedras ahuyento a los coyotes

que se asoman curiosos al filo del sendero

Me siguen desde siempre,

van cubriendo mi rastro de polvo


Camino sin descanso,

me espera tu abrazo terrenal en Atacama

que corta para mí de un tajo este hemisferio.


Me vierto en el sudor, en cada gota,

obedeciendo a la urgencia de los huesos

que duermen soleados, sin testigos.


 

















Fotografía: Marián Tobalina

SOLARIUM

Un pronombre cargado en la mirada te presenta.

La muerte va contigo, agarrada a tu cintura.

Mi vida se detiene, abrazada a tu espalda.


El calor que asciende de tu cuerpo de ciervo,

asomado entre ramas de escarcha,

disuelve la herrumbre en las compuertas.


Se fractura en tu boca

la barrera de cemento que te represa

y te filtras entre el musgo sediento de mis dedos.


Acuéstate a mi lado en un lecho de limo

para ver a los nenúfares, desde el fondo,

alejarse despacio

buscando la luz.



15 septiembre 2024

GLACIAR

Por un roce casual de las manos

        Inmensos bloques de hielo se deslizan

Por cruzar la frontera de unos ojos

        una avalancha rompe el silencio

Por un beso febril en unos labios fríos

        los líquenes renacen en el desierto nival

Por desabrochar los botones de una camisa

        una ballena hace estallar el agua bajo su peso

Por una voz grave al oído

        el hielo se fractura con un ruido seco

Por el tacto en la mejilla del dorso de una mano

        el blanco se decanta del plomo del horizonte

Los hielos se funden y las aguas anegan

        por un abrazo



09 septiembre 2024












Fotografía: Marián Tobalina

NADADOR DE FONDO

Hay, dentro de mí, un nadador solitario

que flota en aguas calmas, subterráneas.

Ha dejado atrás la negra playa helada.


Intenta labrar el mar a golpes secos,

dividiendo las olas, sordas y exactas,

y trazando con su estela el paralelo.


Su sombra es una red alargada y profunda,

que arrastra los secretos de un coral rojo

atrapado entre anémonas voraces.


Cuando una tormenta se aproxima,

adopta una postura invertebrada,

inquilino de fosas como un pez abisal.




08 septiembre 2024

OJOS

Bajo un ojo asombrado de ballena

que registra el azul ultrasonido,

me bate en la rompiente de las sienes

el latir de la sangre que me abriga.



Con un ojo arrugado de elefante,

de paso primitivo y desgastado

vas siguiendo mi impronta por la sierra;

le das forma tallándola en caoba.



En la tensión del ojo de un caballo,

distingues mi deseo horizontal

de galope tenaz de cimarrón.



Tras el velado párpado de un gato,

que analiza los cambios en mis gestos,

escondes tu fingida indiferencia.

ORIGEN

De las chispas que saltan entre un yunque y un martillo

nace un hombre decidido a ser un arma.

Es su voluntad dominar las piedras

y en un extremo exhibe su alegato.

El hombre atiza las brasas de su fragua al rojo,

golpea la materia y la bisela cuadrando su enigma.

Torre cegada,

tiene una cicatriz en un costado.


De las gotas que saltan entre un vaso y su botella

nace una mujer decidida a ser amarga.

Hace sonar un crótalo de cobre,

y en su anular de ámbar propone un desafío.

La mujer oculta un corazón de lava maniatado,

eje central de complejos engranajes.

Escollo sin faro,

en la frente lleva un hilo rojo.


Hombre y mujer son hijos de un mismo delta salado.

En ellos, y en su simbiosis errónea,

el fuego pervierte su naturaleza elemental

y da por fruto una quijada. 

Casa de dos puertas

  Mi casa tiene los vanos opuestos, ventanas imposibles a la calle por donde cruza el aire Cuatro puntos cardinales bien abiertos ...