Hay una luz que a veces
se enciende a mi espalda
y proyecta su ser
sobre mi sombra
Es una llama que vibra
desde lejos
No alcanza a alumbrar mi pie,
pasajero en lo oscuro
Es lumbre que no arde
sobre la escarcha
de un horizonte impreciso
Frente a un faro ciego,
muerto entre las rocas,
se desborda la noche
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