22 octubre 2024

SONETO DEL CALCETÍN VIUDO

 Han sido siempre dos y ahora es uno,

desafiando las reglas de armonía

que me dan calma y rigen la manía

de guardar par lo par, que no desuno


lo que ya ha unido Dios, y es oportuno

saber sobrevivir a la entropía

cuando yo llevo un pie que se me enfría

al duro amanecer del desayuno.


Al recordar tu forma de sudario 

siento que tengo solo media vida,

y medio cuerpo opina lo contrario.


Te imagino al rehuir la despedida

desairando al que fuera tu adversario,

que ni exime en el cesto, ni te olvida.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Casa de dos puertas

  Mi casa tiene los vanos opuestos, ventanas imposibles a la calle por donde cruza el aire Cuatro puntos cardinales bien abiertos ...