03 octubre 2024

POR LA RONDA DEL AGUA

Hay un pez de plata uncido a un carro viejo

tiene dos gemas de ámbar en los ojos

manos para nadar bajo mis párpados

dedos para soltarme lascas de óxido.


Hay un pez de tela azul que se descose

lleva en su vientre anzuelo de tres puntas

y bajo las escamas, un sigilo

que me estampa en la piel su nombre y fecha.


Hay un róbalo que carga con rastrojos

que lento, picotea donde duele

y nada por los ríos de mis venas

hasta que desemboca en un cuaderno.


Son seres que tamizan el asombro

de verse relegados en peceras,

pobladas de desidia y de algas grises,

pensando si saltar al suelo seco.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Casa de dos puertas

  Mi casa tiene los vanos opuestos, ventanas imposibles a la calle por donde cruza el aire Cuatro puntos cardinales bien abiertos ...