26 septiembre 2024

ESTE SOL QUE NOS QUIERE A TODOS MUERTOS

Sobre mi flor palmar, virgen de agosto,

mil lágrimas de cera derretida

Miras de lado, santo cuerpo inerte,

guardando bajo el manto una pistola


Flores muertas que cargan peso muerto

del balance de líquido en mis venas

Mi humor cerrado cierra en equilibrio

y una válvula se abre a la corriente


Maceración de carne saturada

al matiz de la hora y su misterio

se despega mi piel como una suela

se disuelven mis huesos sin quejarse


Caliente borbollón en el silencio

que encuentra indiferencia de paredes

al vapor del aliento inamovible

que se apoya en mi hombro y se confiesa





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